viernes, 22 de julio de 2011

Arranca el Santander Music 2011 con la fiesta presentación en Escenario Santander

Fuera hacía frío, amenazaba lluvia y las nubes habían traído la oscuridad antes de lo habitual. Dentro, en el flamante Escenario Santander, daba comienzo la cuarta edición del Festival cántabro de referencia dentro de la escena independiente. Un año más el Santander Music congregaba a un público heterogéneo en la fiesta presentación, de acceso gratuito, en la que a lo largo de la noche tocarían Tulsa, Betacam y El Columpio Asesino. Los conciertos, que ganaron en intensidad progresivamente, cumplieron con las expectativas y dejaron buen sabor de boca entre los asistentes.

Los encargados de abrir la velada eran Tulsa a las 22.00. Ante bastante público Miren Iza desplegó un setlist arriesgado. Con la única compañía de su guitarra, su ármónica y de Alfredo Niharra, que alternaba su guitarra Gretsch con una de 12 cuerdas, Tulsa se presentaba en su versión más íntima y personal. Aprovechaban además para presentar nuevas canciones. Pero la propuesta tan profunda del grupo afincado en Madrid contrastaba con la falta de respeto de un público que se desentendía de sus canciones y cuchicheaba en los parones del concierto. Bien puede ser por porque las canciones desconocidas no conseguían conectar como lo hacen sus melodías más exitosas.

Aún así consiguieron un buen sonido de rock americana con regusto guipuzcoano. Comenzaron con "Algo ha cambiado para siempre", "Barro" o "Me lo merezco", que se intercalaron con nuevas canciones, como una que presentaron "Como los franceses", que esperemos aparezca pronto en formato de disco para relevar al aclamado "Espera la pálida" (Subterfuge, 2010). Con la sensación de que tienen más que ofrecer de lo que ayer pudimos oir, culpa tanto de ellos como del público, ofrecieron un concierto en el que tras "La carretera" o "Matxitxako" se despidieron dejando en el tintero otras como "Estúpida" u "Oviedo", pese a la insistencia de los fans. Aún con todo Miren contenta con el experimento.


Algo ha cambiado para siempre/Tulsa/Juan P. Torres.

Después del tiempo de rigor entre artista y artista saltó al escenario Betacam, el proyecto en solitario de Javier Carrasco. Sin embargo, para un concierto de esta altura, se traía un par de músicos, uno al bajo y otro haciendo las labores en la percusión. Cumpliendo el cupo de banda local Betacam sorprendió por su desparpajo. Desde el principio con "Música pop", "Mónica" o "La gran nevada" contagió al público su ánimo, su alegría y sus ganas de bailar. Hacia mitad de su actuación dejó la guitarra y nos mostró su versión más electrónica.

Betacam en la fiesta de presentación del Santander Music 2011.

Javier, que expresó en varias ocasiones sus agradecimientos a la organización por contar con él en la fiesta presentación, desplegó todas sus remezclas en la segunda parte del concierto más electrónica. En cierto momento el Mac dió algún que otro susto, y eso que no era un PC de los que "pueden colgarse sin nigún motivo". Desplegando su habilidad con los sampler consiguió llevar el baile a los allí presentes pero si tuvieramos que quedarnos con una de las dos caras de este Betacam bipolar, o mejor dicho tripolar pues ayer se quedó en casa su lado acústico, que tambíen saca a pasear de vez en cuando, nos quedaríamos con la primera parte de su concierto. El cierre, con "Saturno" fue el broche perfecto para un artista emergente dentro de nuestra región que últimamente está también en boca de todos por su participación en Rusos Blancos.

Los encargados de sellar la noche fueron El Columpio Asesino. Alrededor de 1.000 almas preparaban sus pasos de baile favoritos para seguir con pasión el ruidismo guitarrero de los pamplonicas. Abrieon con Ye-Ye-Ye y comenzaron revisando las canciones con las que dieron sus primeros paso en el mundo de la música. El quintero formado a finales de los 90, que debutó con un disco homónimo en 2003, después de haber ganado el Proyecto Demo en 2001, repasaba himnos como "Your man is dead" o "La marca en nuestra frente es la de Caín".

Pero la apoteosis fue el final de su actuación. Con "Corazón anguloso" de su último disco, Diamantes (2011), ya se notó una subida en su potencia y cuando empalmaron Diamantes, Perlas y Toro mostraron esas vísceras electrónicas que vuelven loco al personal. Así se despidieron por primera vez, pero no se hicieron mucho de rogar para volver con bis en el que interpretaron otras 3 canciones para deleite de un público entregado. Comandados por el cantante-batería y con las Fender por bandera lograron entusiasmar al público cántabro poco dado a tanto baile.

El batería de El Columpio Asesino en la fiesta de presentación del Santander Music 2011.

Al grito de: Eskerrik asko, a cuidarse, Agur! se despidieron El Columpio asesino, sin duda lo mejor de una noche que se engrandeció en las horas más golfas.


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