miércoles, 20 de mayo de 2015

Crítica: Midnight sun de Javier Sobremazas



Mochilero en busca del canto del sol de medianoche


Para cerrar el ciclo 'Martes en corto' que se ha desarrollo a lo largo del curso en la Filmoteca de Cantabria en la sede de Santander, tuvo lugar la presentación del documental Midnight sun. Un proyecto dirigido por Javier Sobremazas con la ayuda de Burbuja films en la producción y la colaboración del Gobierno de Cantabria vía subvención. Tras una original presentación en vídeo desde Dresde (Alemania), donde trabaja y se encuentra enfrascado en la producción de vídeos musicales, se apagaron definitivamente las luces y comenzó la proyección. No sin antes pedir ayuda económica para una nueva fase dentro del proyecto, que ya se ha dilatado más de un año en el tiempo. Después de la realización y la postproducción llega ahora la distribución, donde se batirá el cobre -si el bolsillo lo permite- en festivales con otros trabajos de notable calidad. 

Midnight sun (Sol de medianoche) nace con la premisa de viajar por siete ciudades escandinavas, tratando con siete bandas locales y a cambio de techo y comida y la libertad de grabar todo el tiempo, Javier realizaría un vídeo musical como compensación. Así ha recorrido tres países en dos meses y en este viaje homérico ha aprendido mucho de esa basta cantidad de grupos noruegos, finlandeses y suecos con los que ha convivido.


Cartel y portada del DVD, obra de JUAN ARREDONDO

1. Después de casi 4000 km de avión hasta Helsinki comienza la odisea del realizador Javier Sobremazas. Allí contacta con Heidi Finnberg, una multiinstrumentista con educación musical a lo largo de más de 15 años. Desde un primer momento Javier capta la sana escena que se vive en la capital de Finlandia. También contacta con Music Finland, una plataforma de apoyo para la exportación de músicos finlandeses, antes de grabar a Heidi.




2. Camino de Oulu, pasa por Tampere, donde contacta fugazmente con Death Hawks, uno de los grupo de garage psycho más valorado en esas tierras del norte y se va con ellos de fiesta para celebrar el solsticio de verano. Ya en Oulu, le esperan Nuoret Marttyyrit, un joven grupo de ninis a la finlandesa que a veces también tocan con el padre del cantante, Vaino Tuoneta. Como en muchos de los casos de las bandas que graba Javier cantan en su idioma natal, para poder expresarse con más fluidez, dejando a un lado las ganas de salir fuera de su país.


3. La siguiente parada es la capital Laponia, territorios bajo el influjo de la magia del círculo polar, con renos campando por las carreteras a sus anchas. En Rovaniemi entra en contacto con Oskari Heikkinen & Arktinen Voodoo Orkesteri. Tras la búsqueda infructuosa del videoclip que les produjo, recreo brevemente de qué trataba. Les filma en la grabación de un EP en un estudio en el campo en el que se paga con 16 latas de cerveza por día, con alojamiento incluido. El grupo se encuentra ahora en un impás, pero sirva este vídeo para conocer su voodoo folk.


4. Una de las ciudades más al norte del mundo, tal vez la más poblada (70.000) a esas alturas, es Tromso. Cuna de una escena electrónica en la que Taigatrost se desenvuelve como pez en fiordo ártico. Son un dúo digno que nace de una historia de amor -primero por la música y luego entre ellos- con canciones basadas en el electro hardware. Y organizan el Insomnia Fest. Se puede contemplar ese sol de medianoche al que hace referencia el titulo, dos meses en los que no se pone el sol.


5. Rumbo a las Islas Lofoten, última parada en Noruega. En Henningsvaer hace migas con Sondre Justad, joven artista que canta en un dialecto de la zona y es amigo de celebrar el verano subiendo a sus amigos, conocidos y familiares a lo alto de un risco para tocarles con un precioso paisaje de fondo.


6. Ya en Suecia, tras hacer parada y fonda en Goteborg, se dirige a las afueras de Malmo, famosa por su Kulturskola. En Genarp captura el sonido stoner, rudo y contundente de Deville, la banda mas reconocida de las que ha grabado en su recorrido mochilero.


7. Como colofón toca reunirse con Zero Zero, más amigos de la cerveza que de la Coca-Cola. Sonido ramoniano y ratonero de los marginados punk, miembros de Turbojugend. Aunque también tuvo tiempo para hablar con los preciosistas Hurricane Love.


A continuación un recorrido gráfico y sobre el mapa de sus dos meses de viaje. Una visión desde un original punto de vista (un español en Escandinavia), con imágenes de mucha armonía, oníricas y ligeras como una ensoñación. Gran dinamismo en el montaje y la narración que hace muy amenos los cerca de 60 minutos que dura. Como pega una voz en off algo apagada, tal vez por las condiciones de grabación o por otros motivos que desconozco. Si es que los muchachos de Valle eléctrico tienen razón cuando organizan un evento que por nombre lleva Nordic by nature.

Es un muy buen trabajo del que su autor extrae unas conclusiones. Se puede encontrar musica de gran calidad a 4000 km de distancia. Son tres los pilares en los que se basa este aserto. La educación musical que reciben desde niños, también como falta de otras alternativas de ocio, el entorno en el que se encuentran, esos pequeños núcleos de población que subliman los sentimientos y un legado incuestionable. "Si vas a hacer algo, solo si es mejor o igual que lo que ya se ha hecho".


Mapa de elaboración propia.- JUAN P. TORRES

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